La Alianza Francesa de Málaga presenta la exposición ‘Traverser-lier-assembler’ de Ana Castillo.

Del 1 de febrero al 7 de abril de 2024 (C/Canales, 11, 29002, Málaga).

“‘Traverser-lier-assembler’ (travesía-montaje-conexión) me parecía el título perfecto para la exposición, pues son tres términos coherentes con la doble nacionalidad, el apego, las raíces, pero al mismo tiempo cuentan una historia sobre el tiempo en relación con la producción de estas obras”, explica Ana Castillo en cuanto a las motivaciones para realizar esta exposición en este momento.

La artista ha realizado un ejercicio de descomprensión de su archivo artístico de la última década para pararse y reencuadrar su propio marco contemporáneo ad hoc para la sala de exposiciones de la Alianza Francesa de Málaga. Para ello, plantea un recorrido por su obra, en parte inédita en España, en otra parte presentada por primera vez, a través de distintos bloques que podríamos identificar de forma cromática.

En estos bloques nos encontraremos con retratos de figuras destacadas que Castillo se ha ido cruzando a lo largo de la última década en las diversas escenas artísticas del underground en lugares como Paris, Leipzig, Cape Town, o incluso Málaga. A través de sus pinturas la artista sitúa a estos personajes en escenas utópicas y hedonistas donde el color ofrece un significado de acuerdo con los lenguajes visuales de la generación Z. Considera que sus pinturas de retratos están terminadas cuando la mirada de sus protagonistas es convincente para ella. Encontraremos elementos estéticos revival de los 90 que esta nueva generación reutiliza no sólo a la hora de resignificarlos; la artista nos dirige de esta forma a una reflexión sobre una generación que busca en códigos estéticos previos su propia identidad, o incluso proponen reusarlos para apropiársela, como si de alguna forma la cuestión de upcycling (reciclado de ropa) fuese insigne de los Gen Z.

A través de lienzos desmontados de sus propios bastidores y “anclados” a la pared se pone de manifiesto el cambio de gravedad para una generación cuyas estructuras y soportes están en constante coerción. Ana Castillo se sirve de sus acercamientos a la cultura techno de la rave, la fiesta hardcore, la mélange fashionista actual y, en definitiva, una estética muy específica que referencia a los espacios de ocio/subversión en los nuevos escenarios hedonistas que suponen hoy en día, por el mero hecho de transcurrir fuera del ámbito tecnológico y tener una presencia física, un revulsivo social.

Retratos realizados en Alemania, encuentros en la Costa de Sol, momentos en el Pimpi Florida de su residencia en Málaga durante tres años, compañeros de residencias artísticas en diversos puntos europeos conviven con una fusión del encuentro entre la cultura francesa y la española en las que la artista ironiza sobre estereotipos de ambos para, precisamente, destruirlos y  su importancia. No sólo encontramos fragmentos y recortes en algunas de las composiciones expuestas; hay intervención sobre el denim, el textil, el cuero o pequeñas alfombras de pelo sintético, algunas de ellas participantes en una performance en la Fashion Week de Paris hace algunos años.

 

Elementos de una infancia en el pueblo

Pero, además, y deteniéndose sobre su propia biografía, Ana introduce en esta muestra elementos de su infancia: pequeños mantelitos y tapetes que estaban en casa de su abuela en Ácula, localidad y pedanía perteneciente al municipio de Ventas de Huelma, en la provincia de Granada.

La artista muestra una mesa camilla de un tamaño peculiar donde conviven distintos tapetes y mantelitos, comprados en mercados de segunda mano en Atenas, donde reside actualmente y donde reconoce su esencia mediterránea, como lo hace en las presentes en cintas de colores que recuerdan a los de los sombreros de los verdiales, así como al tradicional juego de las cintas al que la artista jugaba en las ferias del municipio granadino. En ellos, pinta paisajes contemporáneos, grafitis y artistas griegos; o los cose a una gorra ya intervenida pictóricamente dando forma a un nuevo accesorio híbrido de identidad y forma (la gorra-mantilla).

Escenas que plasma también sobre un abanico, un bolso y otros elementos de moda a los que no sólo proporciona una nueva vida; los somete a una cápsula del tiempo invertido para viajar al pasado y colaborar con las mujeres que crearon estos ítems de artesanía andaluza tradicional, que viven en la retina de su infancia, y a los que ella les otorga una nueva suerte de futuro, en un espacio contemporáneo para poner en valor la unión de culturas.

En la muestra oscilamos entre un viaje por la biografía de Castillo, atravesada por las culturas de los territorios que han formado parte de su vida, pero también uno que estimula los sentidos del espectador que mira unas obras que suenan a Burial, Aphex Twin u Oklou; una escena alternativa aparentemente alejada pero que comparte los cimientos del costumbrismo andaluz, tan cercanos y presentes en su futuro. Una tangente a través de su doble nacionalidad generando composiciones cromáticas de sus vivencias, y haciendo de la identidad una virtud, de la observación un proceso, de sus imágenes un momento irrepetible.

La artista

Ana Castillo es una artista franco-española autodidacta. Vive y trabaja en Atenas, Grecia, después de haber residido en varias ciudades europeas, incluida Málaga, España. Su práctica creativa abarca la pintura y el dibujo, utilizando materiales poco convencionales como denim, tapetes de crochet o prendas. Recientemente, ha cambiado su enfoque hacia su entorno inmediato, encontrando inspiración en sus propias fotografías y apartándose de los temas previos influenciados por las redes sociales.

Ha ilustrado en medios como TENMAG, Lamono o Les Inrocks, y realizado varios exposiciones individuales y colectivas en espacios como AS_EM, Spinnerei o Sunny Brook Artcenter en Leipzig, Alemania; B&B Gallery en Sheffield, Reino Unido; Garage Amelot, La Cité des Sciences et Industrie o Musée Jean Moulin, en Paris, Francia; en Nau Ivanow en Barcelona, GACMA en Málaga, o Blur Fair, en Sevilla, en España; y The Pool, en Estambul, Turquía, entre muchas otras. Busca activamente nuevos y diversos proyectos, desde previa colaboración con diseñadora de moda hasta ilustración para la prensa y mural de pintura en vivo.

(Texto curatorial: Antonio Rodríguez Molina, responsable de cultura y comunicación de la Alianza Francesa de Málaga).

 


 

Del 1 de febrero al 7 de abril de 2024 en la Alianza Francesa de Málaga

(C/ Canales, 11 29002, Málaga).

 

Horario de visita:

De lunes a viernes:
De 10.00 a 13.30 horas, y de 16.30 a 20.30 horas.

Sábado: de 10.00 a 13.30 horas.