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Os presentamos una retrospectiva con lo más destacado de la XXV edición del Festival de Cine Francés de Málaga.

Cada año disfrutamos más organizando el Festival de Cine Francés de Málaga. Son meses de trabajo, organización y preparativos hasta que llega el gran día de la inauguración. Desde ese momento, como ocurre con todas las cosas que se disfrutan, el tiempo se acelera y la semana pasa volando. Siete días dedicados en exclusiva a la cultura y al cine en francés durante los cuales nos han acompañado numerosos invitados, amigos y, sobre todo, espectadores, los auténticos protagonistas edición tras edición y la razón por la que seguimos dándolo todo cada octubre desde hace más de dos décadas.

No se nos ocurre una mejor manera de promocionar la cultura francófona que hacerlo a través del cine . Este año estamos especialmente contentos porque hemos batido nuestro propio récord de espectadores. Más de 21.000 personas han visionado alguna de las proyecciones que teníamos previstas, 14.000 de las cuales eran escolares de todas las edades que disfrutaron de las sesiones matinales pensadas especialmente para ellos.

Hédi Saim, director del Festival de Cine Francés de Málaga, y Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, durante la presentación oficial del Festival.

La unión hace la fuerza

En los últimos años el Festival se ha consolidado como una de las propuestas culturales más importantes de la ciudad y ha continuado creciendo exponencialmente al mismo ritmo que los vínculos con otras instituciones locales e internacionales se han ido haciendo fuertes.

Desde 2011 el Ayuntamiento de Málaga patrocina el Festival realizando una aportación económica que en este 2019 ha alcanzado los 16.200€. Además la colaboración del Festival con La Térmica, el Centro Pompidou, el Centro Cultural Provincial MVA y el Contenedor Cultural de la UMA hace posible que la programación del festival llegue a más personas y se extienda por otros distritos de la ciudad que se encuentran más alejados del centro.

Fréderic Tellier y Chloé Stefani, director y actriz de la película Sauver ou périr disfrutando de las vistas a la Alcazaba y del sol de Málaga.

 

Por otra parte, el rol de nuestro padrino, Maurice Berthélemy, es fundamental para nosotros, pues ejerce como nexo con la industria del cine francófono. Gracias a la estrecha colaboración con el Festival del Film Francófono de Angulema (cuya co-directora, Marie France Brière, nos acompañó durante la clausura de la XXV edición) y con el Festival de cinéma de la ville de Québec, nuestra selección de películas se nutre de estrenos y preestrenos inéditos en España.

Pero este no el único contacto internacional que hacemos desde Alianza Francesa en pos del Festival de Cine Francés de Málaga. El año pasado contamos con la presencia de Matthew Levin, embajador de Canadá y en esta edición hemos recibido la visita del embajador de Francia, Jean-Michel Casa. Lo mejor de todo es que seguimos estableciendo contacto con otros países francófonos como Bélgica, Luxemburgo y Marruecos de cara a futuras ediciones. ¡El Festival de Cine Francés de Málaga más internacional que nunca!

Hédi Saim junto a la Lucy Boujenah y Thomas Soliévères, actores principales de la película Edmond

Hors normes, favorita del público

La película dirigida por Olivier Nakache y Eric Toledano que protagoniza Vincent Cassel se alzó con el Premio del Público, galardón que otorgan los propios espectadores con sus votos tras cada proyección. La cinta formaba parte de una Sección Oficial que incluía 11 títulos firmados por prestigiosos directores y directoras que ya son nombres imprescindibles del panorama cinematográfico europeo, como la gran Céline Sciamma con su Portrait de la jeune fille en feu (Retrato de una mujer en llamas) o Yvan Attal con Mon chien stupide (Buenos propósitos), película que presentará el mismo director el próximo 4 de noviembre en el Cine Albéniz de Málaga, nave nodriza del Festival año tras año.

Como en cada edición, hubo una sección dirigida a los cortometrajes y otra al cine documental. La primera tuvo lugar en el Centro MVA y se proyectaron 7 cortos seleccionados de otros Festivales que suponen una buena muestra de las nuevas corrientes y tendencias que se cuecen entre los jóvenes creadores. La segunda se llevó a cabo en La Térmica, donde se pudieron visualizar 3 documentales más el que abrió el Festival durante la fiesta de inauguración: FilmmakErs. Fue todo un honor contar con la presencia de sus directores Julie Gayet y Mathieu Busson.

Maurice Barthélémy, Isabelle Nanty, actriz principal de Fahim, Isabel Moyano, intérprete, Pierre-François Martin-Laval, director de Fahim, y Hédi Saim.

Los invitados e invitadas del festival

Poder contar con la presencia de invitados que acuden a los preestrenos de sus películas es todo un lujo. Durante esta edición, además de contar con nuestro padrino y cineasta Maurice Barthélémy y con los recién mencionados Gayet y Busson, nos han acompañado Pierre-François Martin-Laval e Isabellé Nanty, director y actriz principal de la cinta encargada de clausurar el Festival, Fahim. Pudimos entrevistar a ambos para este blog y conocer más a fondo el origen de su película.

También contamos con la visita de Thomas Solivérès y Lucy Boujenah, actores principales de Edmond, título que también formó parte de la Sección Oficial. Además, Solivèrés presentó en el marco de las proyecciones escolares la película Les aventures de Spirou et Fantasio. 

No fueron los únicos. Para el preestreno de la cinta Sauver ou périr, que ha contado con más de un millón de espectadores en Francia, acudieron al Albéniz el director y actor Frederic Tellier y la actriz Chloé Stefani.

Espectadores y espectadoras del Festival

Merecido homenaje

Como se hiciera en 2018 con Jean-Pierre Melville, el genio del cine polar, en esta XXV edición del Festival también se ha homenajeado a un director emblemático: Constantin Costa-Gavras, cineasta franco-griego cuya extensa filmografía destaca no sólo por su calidad, sino también por su carácter social. Sus películas siempre están marcadas por el compromiso político e ideológico que el director deja impreso en cada una de ellas y tres de sus títulos más importantes pudieron verse en las instalaciones del Centro Pompidou de Málaga.

Mucho más que cine

Esta edición ha sido un poco diferente a la de otros años. Además de las películas proyectadas en las diferentes categorías, han habido algunas actividades paralelas que han enriquecido la oferta cinematográfica. El inicio del festival tuvo lugar realmente a principios de septiembre cuando desde la sede de la Alianza Francesa de Málaga se ofreció un aperitivo en forma de exposición fotográfica. Se trataba de L’été dernier del joven artista plástico Edouard Taufenbach que todavía se puede visitar, ya que la colección seguirá expuesta hasta el 12 de enero de 2020.

La música también ha sido protagonista del Festival en esta ocasión. Gracias a la colaboración con Cervezas Alhambra y Sony/ATV pudimos disfrutar del concierto en directo de dos talentos emergentes del panorama musical francófono durante la fiesta de inauguración en los jardines de La Térmica. Lous & the Yakuza nos deleitó con su voz y la originalidad de sus ritmos mestizos mientras que el rapero Morad nos trasladó con sus beats al paisaje urbano y a la vida de barrio. En estos nuevos colaboradores hemos encontrado aliados importantes para apoyar y difundir la nueva creación musical desde el Festival de Cine Francés de Málaga.

También hubo espacio para el teatro. En el Contenedor Cultural de la UMA tuvo lugar la puesta en escena de Né quelque part, la primera incursión como autor y director teatral del actor, director y guionista cinematográfico Iván Morales. Una tragicomedia sobre el amor después del amor que enriqueció una programación cultural muy completa.

¡Preparados para la siguiente!

El éxito de la XXV edición y el buen sabor de boca que nos ha dejado a todos, organizadores, colaboradores y espectadores, solo nos anima a afrontar la siguiente edición con mucha más ganas y mucha más ilusión. ¡Aún quedan muchos años de cine francófono por delante!

Desde aquí queremos dar las gracias una vez más a todos los espectadores que han participado en las actividades y han disfrutado de las películas. Sin vosotros todo este esfuerzo no significaría nada pues, al fin y al cabo, el cine sin espectadores, sin alguien emocionándose delante de la pantalla, no tiene ningún sentido.

Merci beaucoup!!